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Aquiles se fue a luchar por la justicia a otros lados
Mi estimado señor Edgardo, recibí la triste noticia de que Aquiles se fue
a luchar por la justicia a otros lados, falleció el 25 de abril después de
sufrir muchísimo esta cruel enfermedad. Le agradezco todas sus
comunicaciones, él admiraba su trabajo y deseaba conocerlo personalmente,
realmente hubieran tenido una largas conversaciones pues era un gran
dialogador y le encantaba conversar con gente inteligente, perdone que no le
cuente más pero las lágrimas no me dejan escribir, cordialmente.
Ana Celery de Ballesteros
Sí. Efectivamente, y como dice su señora esposa Ana, Aquiles y yo nunca
pudimos conocernos personalmente, nunca hubo unos mates de por medio, sabía
yo del cáncer que padecían sus viejos y cansados intestinos, sabía yo que
antes de Semana Santa lo operarían, pero no que era tan grave como me contó
más tarde Ana. El último correo que le escribí, decía: Y Aquiles, ¿como va
tu salud? Ya pasada la fecha de esa operación y con la esperanza de que me
contestara ¡salí bárbaro del quirófano!...
Manteníamos desde hacía mucho tiempo una comunicación permanente y muy
frecuente por correo electrónico, que se interrumpió los primeros días de
abril, justamente por su cirugía. Pero la respuesta menos pensada y mucho
menos esperada por quien escribe llegó... y es la que acabamos de leer
firmada por su señora esposa.
Aquiles fue uno de esos amigos que en verdad valoré en mi vida como a pocos
o casi ninguno. ¿Si estoy loco? se preguntará usted, si ni lo conocía
personalmente. Sí, así es. Cuando nos conocimos por Internet en
circunstancias casuales, es decir causales, y comenzamos a cartearnos, ambos
nos dimos cuenta de que teníamos tantas cosas en común, que ambos siempre
estamos luchando contra la corrupción de este sistema perverso, que los mil
kilómetros que teníamos en el medio nos unían a diario, en el mismo camino,
y si bien ambos teníamos la ilusión de algún día tener una charla frente a
frente (cosa que no pudo ser) pues tampoco fue una barrera para que
comencemos esta amistad que seguirá a pesar del inicio de su viaje.
Estuve meses pidiéndole a Aquiles que escribiera en Columna Opuesta, cuando
aún no era yo el director de este medio, teniendo el apoyo de todos los
compañeros y compañeras aquí. Pero a él, le costaba escribir, era
ciertamente un poco perezoso para hacerlo públicamente, sencillamente porque
fue un hombre de radio, para mejor describirlo, un luchador punzante de
radio. Pero finalmente lo pude convencer y el día 22 de febrero de este 2009
me envió su primer artículo para publicar aquí, en Columna Opuesta, y así me
confirmaba su compromiso y su sensibilidad, y lo terminé de conocer después
de leerlo.
Me había prometido que iba a escribir sólo una vez por mes o quizás menos,
que no le pidiera más... a lo que accedí satisfecho. Y ése fue el primero y
único honor que tuvimos, para publicar en nuestro humilde medio. En marzo su
salud lo arrinconó y en abril..., ya sabemos.
Vivió sus últimos años en La Patagonia Argentina, al lugar donde escapó
éste, el porteño del barrio de Versailles que viajó muchas veces en el
desaparecido trencito, aburrido (según me contaba en sus extensas cartas),
de Buenos Aires, la gran y veloz ciudad. La cambió por la tranquilidad del
sur, hermana silenciosa de La Patagonia Trágica, de la lucha obrera de Zanón
y como era de esperar, encontró que por aquellos remotos paisajes también
hay corrupción, funcionarios sin escrúpulos, es decir, basuras humanas como
funcionarios, al igual que en Buenos Aires y que en cada rincón de esta
pobre patria mía. Entonces jamás abandonó la lucha por intermedio de su
palabra de radio, me decía: "a mi edad me doy el lujo de decirles las cosas
en la cara a los funcionarios corruptos, a esta altura ¿qué me van a
hacer?".
Y así era el viejo Aquiles, como le decíamos cariñosamente, y allí va
"matando canallas con su cañón de futuro". Y Videla, soberano hijo de puta,
sigue viviendo.
Simplemente gracias querido Aquiles, sabé que aunque no estés pisando la
tierra seguís en nuestra lucha.
Edgardo Colombo
27 de junio de 2009
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Si lo desea, lea el único articulo que llegó a escribir
en Columna Opuesta, el amigo y compañero Aquiles Ballesteros antes de su
partida. En él conocerá su alto nivel de sensibilidad y conciencia social
que era parte de su gran personalidad.
Estos días han sido, y
seguirán siendo muy tristes para el pueblo de Tartagal.
Por Aquiles
ballesteros
22 de febrero de 2009
Estos días han sido, y seguirán siendo muy tristes para el pueblo de
Tartagal. Lo lamentable es el argumento de nuestra presidenta. " son pobres
", o sea el río se desbordó por la pobreza.
Conocí Tartagal en el año 1970, colaboré con las tribus indígenas en plena
selva, la miseria, la desolación, el abandono era lo cotidiano. Hoy hablan
de pobreza, 40 años después nadie, ningún gobierno hizo nada en función de
mejorar la calidad de vida de ese pueblo.
Por el contrario, para mejorar las ganancias de los oligarcas de turno, se
autorizó el desmonte de grandes extensiones de territorio para sembrar soja.
No ignoraban, que la ecología, protectora del medio ambiente no se puede
alterar. Pese a ello lo hicieron, y los resultados saltan a la vista. En el
2006 y tres años después, los desastres ecológicos se llevaron lo poco que
esa gente a lo largo de los años había podido acumular.
¿ a quien le importó?, si la soja deja mucha ganancia. Lo lamentable es
subestimar a los pueblos con el mensaje subliminal que pretende hacerles
creer que la pobreza es la culpable. Supongamos que sí, lo fuera, que hacen
para remediarla, los castigan mas.
Entre tanta desesperación, los capistotes de la mesa de enlace, se dedican a
conseguir mas beneficios sin mencionar siquiera solidaridad con el pueblo de
Tartagal.
Esta actitud, es una muestra mas de que no les importa un carajo lo que
sucede alrededor de su ombligo.
El mediático De Angelis, habla de como va a poder enviar a sus hijos a
estudiar a Bs.As.
Buzzi dedica gran parte de su vida a elogiar a la Sociedad Rural, " porque
ahora es distinta " , o sea que ya no son mas oligarcas, no son mas
golpistas, son pobres hombres de campo que de seguir así se funden.
Si tuvieron la gran posibilidad de ganar mucho dinero con el libertinaje de
la soja, bueno que se la banquen al igual que el obrero, que el laburante
común. No pretendo defender los errores de éste gobierno, pero tampoco
avalar la mugre que intentamos limpiar desde hace 200 años.
Nosotros, todos somos los responsables de que ésta ignominia se termine.
Basta de privilegios, basta de atropellos, basta de aceptar trenzas
políticas que no persiguen otro fin que el de llevar al pueblo Argentino año
tras año, promesa tras promesa, a la desazón, a la falta de perspectivas, a
vivir generación tras generación esperando que algún día las cosas cambien.
Buenos ejemplos tenemos en América Latina como para abrir nuestras mentes y
ver que hay grandes posibilidades de cambio. En todo caso, hay que estar
decididos a terminar con ésta clase política, antes que ellos terminen con
nosotros.
El pueblo es mayoría, entonces hagamos respetar nuestros derechos, a vivir
una vida mas digna.
Va a costar, pero los resultados gratificarán todo sacrificio, y no será
mayor al que nos somete éste perverso sistema.
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Recibimos la siguiente carta relacionada:
El señor Alfredo Wischnivetzky nos envió esta carta que en verdad, primero
nos sorprendió y más tarde ya pasado el asombro, nos dimos cuenta de valor
inmenso del querido Aquiles, para muchas personas más que la que escribimos
en este humilde medio.
Edgardo Colombo
La carta de Alfredo Wischnivetzky:
13 de julio de 2009
Estimado compañero y amigo Edgardo Colombo:
Compañero, porque leí su columna y veo que estamos parados en el mismo "palo
del gallinero".
Amigo porque ud reivindica de quien fuera en vida mi hermano por elección.
Me refiero a Aquiles Ballesteros. Mucho le agradezco sus expresiones con
respecto a su persona.
Aquiles fue un argentino cabal, un revolucionario auténtico un amigo leal y
por sobre todas las cosas una gran persona.
Lo conocí hace alrededor de 45 años en virtud de que lo atendí médicamente y
conocerlo significó el inicio de una amistad grande y profunda que perduró a
lo largo de toda su vida. Fue un luchador incansable, incorruptible
insobornable y solidario que hizo de la lucha por los demás el objetivo de
su vida.
Ignoraba que estaba enfermo y planificamos unas vacaciones juntos en marzo
en Bariloche. Su dignidad le impedía negarse. Me ocultó su enfermedad pero
cuando fui a Neuquén a visitarlo y me dijo porque no podía viajar. Me
explicó con hidalguía su negativa. Porque fue hidalgo hasta para eso, para
afrontar con dignidad su enfermedad y la muerte.
Edgardo usted ha perdido un amigo aunque no lo conociera personalmente,
pero yo he perdido un querido hermano. Yo no creo en el más allá pero si
llega a existir que lio van a tener arriba para bancarlo a Aquiles, porque
seguro que no les va a dejar pasar ni una. Genio y figura hasta en la
sepultura. Por nuestro Aquiles y por los muchos Aquiles que hay en el mundo
para cambiarlo.
SALUD.
UN GRAN ABRAZO
Alfredo Wischnivetzky
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Nota: En la fotografía que vemos arriba y a la izquierda
de esta pagina, la envió a nuestra producción envió el señor y
compañero Alfredo Wischnivetzky, hermano por elección de Aquiles. En la cual
encontramos a Aquiles Ballesteros sentado en una hermosa sobremesa. A su
amigo Alfredo (parado) tomándolo de sus hombros y a el hijo de Aquiles de
nombre Emiliano Alfredo (parado a la derecha de Alfredo), que lleva su
segundo nombre en homenaje a Wischnivetzky.
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